Sucede incluso en los buenos tiempos, aun cuando todo parece que fluyera libremente, se reciben golpes emocionales que desestabilizan, porque te creías inmune y no lo eras, porque tal vez le restaste importancia al asunto como tal, o porque tu vida seguirá fluyendo a pesar de ello.
Ahora no estoy tan seguro. Cuando recibí la noticia mi estómago se revolvió, algo se desprendió dentro mío. Algo similar a aquella otra vez.
El fenómeno de la idealización aplicado a la belleza y la certeza de lo que se sabe es imposible. La consecuente aceptación, porque si el fluir es inevitable, cualquiera oposición carece de sentido, mejor fundirse con la corriente, volverse uno con ella, ser una fuente incontenible e inagotable de amor desbordado y desbordante.
Cuando los buenos tiempos me matan, me gusta pensar en todos los "otra vez más" que llevo guardados en mi alforja de viajero: Las oportunidades, los proyectos, la vida, el equilibrio, el amor, la honestidad, la paz.
Mis búsquedas, mis ideales, la nada, el todo, y como diría G. Arango, para rematar este cortito: "Todo es mío en el sentido que nada me pertenece".
Ahora no estoy tan seguro. Cuando recibí la noticia mi estómago se revolvió, algo se desprendió dentro mío. Algo similar a aquella otra vez.
El fenómeno de la idealización aplicado a la belleza y la certeza de lo que se sabe es imposible. La consecuente aceptación, porque si el fluir es inevitable, cualquiera oposición carece de sentido, mejor fundirse con la corriente, volverse uno con ella, ser una fuente incontenible e inagotable de amor desbordado y desbordante.
Cuando los buenos tiempos me matan, me gusta pensar en todos los "otra vez más" que llevo guardados en mi alforja de viajero: Las oportunidades, los proyectos, la vida, el equilibrio, el amor, la honestidad, la paz.
Mis búsquedas, mis ideales, la nada, el todo, y como diría G. Arango, para rematar este cortito: "Todo es mío en el sentido que nada me pertenece".
