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martes, 14 de septiembre de 2010

Crónicas desde la ribera del Estigio (pt. VII)



Bitácora de viaje
Cursiva

Día: 93. madrugada del 15 de octubre

Clima: lluvioso, nublado, tormentoso, helado.

cerca de nuestro puerto de destino, asegura la tripulación
.




desde la claraboya de mi camarote se vislumbra una luz pálida:

"El Faro de la Desesperanza"


el mar ha estado agitado en las últimas semanas.

tormentas que azotan la quilla haciéndola estremecerse.

tan solo algunas horas de calma entre una niebla tan densa
que es posible hacerle un tajo con un cuchillo.

es Gilgamesh que sacude su infinito lomo.
en el insondable abismo que está debajo del mar

el Faro es la última frontera
allende él ningún retorno es posible, dicen.

Howard me ha confirmado que es a la meseta de Leng,
que se extiende más allá de la ciudad prohibida de Ur,
hacia donde vamos.



me recomendó dormir, dormir sin ensoñar,
dormir un sueño profundo, reparador.

que me otorgue la fuerza necesaria
para soñar dentro de los sueños.

es el único escape, me dice.
tu única puerta de salida
de emergencia.

y entonces me recitó este poema
de nuestro querido maestro Edgar Poe
(con su inconfundible acento de Providence),
para Le Gris:



a dream within a dream

Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow --
You are not wrong, who deem
That my days have been a dream;
Yet if hope has flown away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less _gone_?
_All_ that we see or seem
Is but a dream within a dream.




I stand amid the roar
Of a surf-tormented shore,
And I hold within my hand
Grains of the golden sand --
How few! yet how they creep
Through my fingers to the deep,
While I weep -- while I weep!
O God! can I not grasp
Them with a tighter clasp?
O God! can I not save
_One_ from the pitiless wave?
Is _all_ that we see or seem
But a dream within a dream?




Un sueño dentro de un sueño


¡Toma este beso en tu frente!
Y, en el momento de abandonarte,
déjame confesarte lo siguiente:
no te equivocas cuando consideras
que mis días han sido un sueño;
y si la esperanza se ha desvanecido
en una noche o en un día,
en una visión o fuera de ella,
¿es por ello menos ida?
Todo lo que vemos o parecemos
no es más que un sueño en un sueño.




Yo permanezco en el rugido

de una ribera atormentada por las olas,
y aprieto en la mano
granos de arena de oro.
¡Qué pocos y cómo se escurren
entre mis dedos al abismo,
mientras lloro, mientras lloro!
¡Oh Dios!, ¿no puedo yo estrecharlos
con más ceñido puño?
¡Oh, Dios!, ¿no puedo salvar
ni uno, de la despiadada ola?
¿Todo lo que vemos o parecemos
no es más que un sueño dentro de un sueño?



el arte se tomó de aquí

martes, 10 de agosto de 2010

Crónicas desde la ribera del Estigio (pt. III)






¡Hola Antoine!

la ventaja de la incorporeidad radica en la posibilidad de acceder a cualquier punto del espacio y el tiempo de nuestra historia personal o de la historia de la humanidad, así como también la posibilidad de ser el ghost in the shell, cada vez que se quiera, por eso ahora ingreso directamente a mi antiguo blog para postear fantasmalmente esta epístola y seguir relatándote estas crónicas desde el Estigio.


Conversando con tres grandes

¿Te acordás Antoine que en mi última carta te contaba que iba rumbo al continente antártico en compañia de H. P. y de su amigo Randolph Carter?, ¿te acordás también que te dije que con el Barquero Caronte habíamos sostenido amenas e interesantes conversaciones en las largas noches de navegación rumbo a las Montañas de la Locura?, pues esta vez trataré de reproducir lo más fielmente que pueda una conversación que tuvimos los invitados con el anfitrión en su camarote especial, mientras la tripulación luchaba en cubierta con las amarras y los cabrestantes y las velas para que el maëlstrom de los mares del sur no hiciera trizas la frágil embarcación.

habíamos acabado de abandonar la zona del triángulo del dragón en aguas del sudeste asiático, luego de atracar en el fantástico puerto de Sattahip al norte del golfo de Thailandia para visitar los subterráneos pasadizos secretos de templos budistas, en busca de arcanos jamás revelados a los simples mortales acerca de los umbrales trasdimensionales que se usan para acceder a nuevos e ignotos mundos.

los tres, expertos soñadores, aprendices del gran Edgar Allan. H. P. superando al maestro Chambers. Randolph, un soñador nato, visionario de paisajes inefables que ningún hombre ha visto jamás, reconocidos son sus relatos sobre sus aventuras oníricas que comienzan en Nueva Inglaterra y terminan en lejanas esferas dimensionales en los que ni la luz de las estrellas puede verse. y claro, Caronte, el gran Barquero de las almas, quien si bien no sueña nunca, es porque todo lo ha visto ya. toda una eternidad en los avernos lo han hecho un experto para distinguir visiones "reales" de ensoñaciones o de alucinaciones simples.



sentados alrededor de un fuego que ardía con ganas, tomando un vino tinto añejo que se había extraído de un antiguo galeón español hundido hace mas de cinco siglos por piratas en aguas del caribe, la conversación fluía mas o menos así:

Randolph Carter: ¿cómo hace Ud. Barquero para distinguir una visión de una alucinación o de una ensoñación?

Caronte: el método es sencillo, Randolph, ud mismo lo practica de manera inconsciente aún. el secreto está en ver y no en mirar. La visión así sea de un ente descarnado, tiene consistencia, la alucinación está en tu propia cabeza, por lo tanto no la puedes mirar, solamente la puedes ver. La ensoñación es algo más complicada, porque está en un estado intermedio, puedes ensoñar visiones, pero no soñar alucinaciones, asi que cuando dominas el ensoñar (en la vigilia o en el sueño) es porque has dominado el ver.




R. C.:
lo entiendo, Barquero.

Howard Phillips: el secreto radica en ver, como bien lo dice Caronte, pero debes afinar tus demás sentidos físicos y la intuición también. en una ensoñación los entes descarnados pueden aparecerse de varias formas, disfrazarse como egos, como amigos o familiares fallecidos, etc. pero los distingues porque sus ojos carecen de brillo y su sombra es bastante difusa y traviesa.

Leo Le Gris: ¿y cómo distingues a un espíritu de un muerto de una alucinación del mismo? muchas veces estando despierto y en los cinco sentidos he visto algunos, así como en ciertas experiencias en tierras amazónicas he alucinado con espíritus de familiares muertos que han regresado para comunicarme algo, ¿ambos fueron reales?, ¿alguno era un ente diferente del alma del familiar muerto?

C: de nuevo debes aprender a ver, ve a los ojos, no mires. para ver se necesita todo el cuerpo, si quieres somatizarlo en una zona, queda junto al bazo. si los ojos brillan es porque alguna vez tuvieron vida humana, los de los entes descarnados son difusos y opacos, cuando los ves en lugar de mirarlos puedes distinguir un halo resplandeciente en los que alguna vez fueron humanos. acuérdate que los hombres son seres de luz, los entes provienen de la obscuridad.

L: Queda claro, Barquero. pero, ¿por qué tuve que morir para empezar a ver?

H. P. ¿quién dice que lo estás?

R: yo sigo percibiendote Leo, para mí no has muerto. es mas, estás más rozagante que nunca. En cuánto a tu pregunta, en cuanto al ver, ¡eres un suertudo hombre! ¿conocías el truco acaso?





en ese momento callé, por prudencia. debo confesarte que entonces recordé cómo había muerto. pero esa es otra crónica.

nuestro viaje prosigue, he visto mi primera aureola austral, las ballenas acompañan cantando las noches de luna, rituales macabros en olvidadas islas, cultos paganos, lenguajes primordiales, ahora quería divisar algunos "entes" y lo mejor es que todo puede suceder... hasta pronto Antoine, ya tendrás noticias mías.


Leo


viernes, 30 de enero de 2009

EL Bicentenario de Edgar Poe

E. A. Poe (1809 -1849)


Ana, una de mis lectoras, sugirió en la cajita de mensajes desquiciados, la posibilidad de realizar un post conmemorativo sobre el natalicio de aquel grande de las letras norteamericanas: EDGAR ALLAN POE.


Edgar Poe sólo tenía 40 años cuando murió, el 7 de octubre de 1849, en circunstancias que se pueden considerar típicas para su estilo de vida. Durante un viaje a los Estados Unidos, el famoso poeta fue invitado a la fiesta de cumpleaños de una dama de la alta sociedad de Baltimore. Como era su costumbre, tomó un trago para animarse a pronunciar un chispeante discurso en homenaje a la señora, pero después comenzó a beber frenéticamente. A diferencia de otras muchas ocasiones, esta vez su débil corazón no resistió: la última copa resultó fatal.


Infancia dificil:


Nacido en 1809, hijo de padres actores -ambos murieron cuando él tenía 2 años-, Poe fue criado por John Allan, un próspero comerciante de Richmond (Virginia) de quien tomó el apellido, y con los años llegó a ser uno de los poetas más destacados de los Estados Unidos, además de convertirse, por medio de sus cuentos, en un maestro del misterio. Sin embargo, quienes lo conocían personalmente lo consideraban un hombre inútil, con un status social muy cambiante, y un alcohólico cuyos excesos lo arrojaban públicamente a la ruina total.


No fue hasta después de su muerte cuando los científicos llegaron a plantear la hipótesis de que más que al alcohol, ese destino se debía a una rara enfermedad cerebral. John Allan, que no tuvo hijos con su esposa, se encargó del pequeño Edgar tras la muerte de sus padres. Durante años, Poe frecuentó escuelas en Inglaterra y Escocia, antes de ingresar en la universidad. Sin embargo, Allan le prohibió que siguiera estudiando, actividad a la que al parecer nunca había dedicado grandes esfuerzos, cuando en poco tiempo había acumulado elevadas deudas por su afición al juego, además de haber comenzado a beber en forma desmedida. A temprana edad, Poe intentó incursionar en la literatura, pero sus dificultades económicas lo llevaron a enrolarse en el Ejército, hasta que su padre adoptivo lo inscribió en la Academia Militar de West Point. Allí no duró mucho tiempo, debido a que al joven Poe no le interesaba la férrea disciplina castrense.


Sus primeros cuentos le permitieron conseguir empleo como redactor de la página de literatura de un periódico de Richmond. En ese entonces, Poe se casó consu prima Virginia Clemm, de sólo 13 años.



Único en su estilo:

Cuando volvió a perder su trabajo, a causa del alcohol, se trasladó a Nueva York, donde no tardó en desarrollar el estilo que sería característico de su quehacerliterario: la combinación de hechos reales con fantasías desenfrenadas, incluyendo elementos ocultistas y satánicos, así como imágenes delirantes, todo ello plasmado en narraciones escritas con fría precisión literaria.Entre sus obras brillan los cuentos "La caída de la casa Usher" (1839), "Asesinatos en la calle Morgue" (1841) y el poema "El cuervo" (1845). Célebres poetas franceses como Baudelaire y Mallarmé lo catalogaron como un genio literario.

Conocidos sus cuentos policiacos y relatos cortos, voy a postear aquí un par de poemas para homenajear a este grande de la literatura:


Silencio
Hay cualidades - entes incorpóreos,
que tienen doble vida. Ved su imagen
en la materia y en la luz: dualismo
visible en cada sólido y su sombra.
Hay un Silencio doble - mar y orilla -
cuerpo y alma esencial. Habita el uno
los sitios solitarios que hace poco
la hierba recubrió. Tórnanlo leve
remembranzas de ayer, ciencia delágrimas;
se llama “Nunca más”, y siempre ha sido
el cuerpo del Silencio: no lo temas.
No hay maleficio en él; pero si acaso
un Destino impaciente (oh: prematuro!)
te hace encontrar su Sombra (elfo sin nombre
que reina en un desierto nunca hollado):
encomiéndate a Dios.


Solo
Desde las horas de mi infancia,
yo nunca fuí como los otros;
no vi jamás como otros vieron,
no adoré ni odié como todos.
EN la fuente común, yo nunca
bebí mis penas y mis gozos;
y soñe siempre sueños míos,
y cuanto amé lo amé yo solo.
Pues ya en mi infancia - en esa aurora,
de mi destino tormentoso-,
de cada ser: - de cada abismo
que el Bien y el Mal lleva en su fondo,
surgió ante mí - surge el Misterio,
que embruja el alma silencioso:
Surgió el torrente o la fuente,
del quieto monte o mar sonoro,
del lento sol que esclarecía
los áureos tintes del otoño,
del relámpago que incendiaba
sobre mi frente cielos lóbregos,
Del trueno bronco y la tormenta -
o de la nube que allá en lo hondo
de un claro Cielo, perfilaba
Quizá un Demonio ante mis ojos.
Espero que les gusten
Hasta la Próxima!
Leo
.






La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud
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