jueves, 28 de enero de 2010
J. D. Salinger RIP
martes, 17 de marzo de 2009
Charles Bukowski - "El capitán Salió a Comer y los Marineros se tomaron el Barco"
Degustemos un pedacito del último y más mordaz Chinaski :
" No tengo ni idea de a qué se debe. Sencillamente está ahí: un cierto sentimiento por los escritores del pasado. Y mis sentimientos ni siquiera son precisos, son simplemente míos, casi completamente inventados. Pienso en Sherwood Anderson, por ejemplo, como un individuo pequeño, de hombros ligeramente caídos. Probablemente fuera estirado y alto. No importa. Yo lo veo a mi manera. (Nunca he visto una foto de él.) A Dostoievski lo veo como un individuo de barba, tirando a gordo, con ojos de color verde oscuro que arden lentamente. Primero era demasiado gordo, luego demasiado flaco, y luego demasiado gordo. Tonterías, sin duda, pero me gustan mis tonterías. Incluso veo a Dostoievski como un individuo al que le excitaban las niñas pequeñas. A Faulkner lo veo envuelto en una luz difusa, como un chiflado y un tipo de mal aliento. A Gorka lo veo como un borracho escurridizo. A Tolstói, como un hombre que agarraba berrinches por nada. Veo a Hemingway como un individuo que practicaba ballet a escondidas. Veo a Céline como un individuo que tenía problemas para dormir. Veo a e. e. cummings como un gran jugador de billar. Podría seguir y seguir. Estas visiones las tenía principalmente cuando era un escritor muerto de hambre, medio loco e incapaz de encajar en la sociedad. Comía muy poco, pero tenía mucho tiempo. Fueran quienes fueran los escritores, tenían magia para mí. Abrían las puertas de otra manera. Necesitaban un buen trago cuando se despertaban. La vida era una maldita carga demasiado pesada para ellos. Cada día era como caminar atravesando cemento mojado. Los convertí en mis héroes. Me alimentaba de ellos. La idea que tenía de ellos me apoyaba en medio de mi nada. Pensar en ellos era mucho mejor que leerlos. Como D. H. Lawrence. Qué hombrecillo más perverso. Sabía tanto que siempre estaba mosqueado. Encantador, encantador. Y Aldous Huxley… capacidad cerebral de sobra. Sabía tanto que le entraban dolores de cabeza. Me estiraba en mi lecho de hambre y pensaba en aquellos individuos. La literatura era tan… Romántica. Sí...
" Ya no tengo a nadie que me sirva de referencia. No puedo fijarme ni en mí mismo como referencia. Yo solía pasarme la vida entrando y saliendo de calabozos, solía derribar puertas, romper ventanas, beber 29 días al mes. Ahora me siento delante de este ordenador, con la radio puesta, escuchando música clásica. Ni siquiera estoy bebiendo esta noche. Me lo estoy tomando con calma. ¿Para qué? ¿Quiero llegar a los 80, a los 90? No me importa morir…, pero no este año, ¿vale?..."
" En mi mente veía a Gorka en un albergue de mala muerte, en Rusia, pidiéndole tabaco al tipo que tenía al lado. Veía a Robinson Jeffers hablando con un caballo. Veía a Faulkner contemplando el último trago de la botella. Claro, claro, era estúpido. Ser joven es ser estúpido, y ser estúpido es muy viejo. He tenido que adaptarme. Pero para todos nosotros , incluso ahora, la siguiente línea está siempre ahí, y esa línea podría ser la que finalmente rompa el cerco, la que finalmente lo diga. Podemos dormir pensando en eso durante las noches lentas, esperar lo mejor. Probablemente seamos tan buenos ahora como esos hijos de puta eran entonces. Y algunos de los jóvenes piensan en mí como yo pensaba en esos otros. Lo sé, recibo cartas. Las leo y las tiro. Éstos son los imponentes Noventa. Tenemos la siguiente línea. Y la línea que viene después.
" Hasta que no haya más. Sí. Un cigarrillo más. Y luego creo que me daré un baño y me iré a dormir."
Para muchos un cerdo vulgar y mediocre escritor, para algunos un cerdo vulgar y genial escritor.
Aprovechen que el capitán Salió a Almorzar...
Que les aproveche
Chau!
Leo
domingo, 15 de marzo de 2009
Espera la Primavera, Bandini - John Fante
La novela transcurre en los años posteriores a la gran depresión americana, durante un crudo invierno en el que la ya dura existencia comienza a ser agónica.
La vida de Bandini transcurre marcada por la familia, con una madre sumisa y beata (muy italiano) y un padre arrojado a la bebida por la falta de trabajo, y el colegio católico al que puede ir gracias a la compasión de las monjas. La situación familiar se complica con la aparición de una viuda rica (anglosajona) por la que su padre acabará abandonando a la familia.
Con una conmovedora lucidez, en la que se contraponen sentimientos como la devoción, el afecto, la maldad y la ternura, Arturo Bandini sobrevive a estos acontecimientos ansioso por que llegue la primavera, cuando escampe y desaparezca la nieve para poder jugar al béisbol, sin duda su gran pasión.
En la obra de John Fante se encuentran aspectos esenciales del hombre social, una característica que lo acerca al John Steinbeck de Las uvas de la ira, aunque con rasgos claramente personales y diferenciadores. En “Pregúntale al Polvo” son muy notables las páginas dedicadas a un terremoto, unas páginas escritas de forma onírica, provocando sensaciones más soñadas que vividas. También podemos destacar los amores de Arturo Bandini en ambos libros, unos amores que comienzan siendo violentos y absurdos para terminar siempre en tragedia y pasión.
A algunos el tiempo les da la razón o simplemente el éxito les llega demasiado tarde. Tal es el caso de John Fante, un escritor al que el reconocimiento literario le fue durante mucho tiempo negado y que no recibió hasta después de que Bukowski alcanzase su propia fama y rescatara a su “ídolo”. Gracias a Charles Bukowski conocemos a John Fante y quien sabe si sin John Fante hubiese existido Charles Bukowski, al menos el que conocemos. El caso es que Fante consiguió finalmente aquel esquivo objetivo con una indiscutible vocación —la última novela la dictó a su mujer ya ciego y con la piernas amputadas debido a la diabetes—. Pero este éxito tardío no pudo verlo John Fante. Y no lo vio no sólo por su ceguera sino porque para entonces Fante hacía años que era polvo.
La novela fue llevada al cine en 1989 por Dominique Deruddere, la sinopsis aquí
Esperemos la primavera con Bandini
Si quieres, puedes empezar a leer algo más sobre John Fante
Hasta la próxima
Leo
jueves, 12 de marzo de 2009
"Ask to Dust" - John Fante
John Fante ha sido reconocido póstumamente como uno de los grandes escritores estadounidenses del siglo pasado y considerado como precursor de Charles Bukowski. Pregúntale al Polvo es su primer trabajo, primero a su vez de una trilogía, en el que través del joven Arturo Bandini, un personaje impaciente, contradictorio y enternecedor y para algunos su “alter ego”, el autor plantea con realismo las tribulaciones y dudas de un adolescente que empieza a experimentar los contrasentidos y sinsabores de la vida. Escrita con un ritmo trepidante, es un reflejo de la sociedad americana vista desde el lado de los más desfavorecidos, en la que el protagonista ha nacido y vive en Norteamérica pero no “es” norteamericano. Es hijo de inmigrantes italianos. Se ha dicho de él que es el Hemingway Italoamericano, que es el padre del realismo sucio norteamericano, en fin.
Recuerdo que cuando lo leí me sorprendió gratamente el prólogo que hace Hank, del cual reproduzco aquí algunos fragmentos:
" YO era joven, pasaba hambre, bebía, quería ser escritor. Casi todos los libros que leía pertenecían a la Biblioteca Municipal del centro de Los Angeles, pero nada de cuanto me caía en las manos tenía que ver conmigo, con las calles, ni con las personas que me rodeaban. Me daba la sensación de que todos se dedicaban a hacer juegos de prestidigitación con las palabras, que aquellos que no tenían prácticamente nada que decir pasaban por escritores de primera línea. Sus libros eran una mezcla de sutileza, artesanía y formalismo, y era esto lo que se leía, se enseñaba en las escuelas, se digería y se transmitía. Era un invento cómodo, una Logocultura ingeniosa y prudente. Había que volver a los autores anteriores a la Revolución Rusa para encontrar algo de aventura, un poco de pasión. Había excepciones, pero eran tan escasas que se agotaban rápidamente y uno se quedaba sin saber qué hacer ante las filas interminables de libros insípidos. A pesar de todo lo que podía haberse aprendido en los siglos precedentes, los autores modernos no eran lo que se dice muy hábiles.
Cogía de las estanterías un libro tras otro. ¿Por qué nadie decía nada? ¿Por qué no alzaba nadie la voz por encima de la de los demás?
Probé en las distintas secciones de la biblioteca. La sala de Religión me pareció un páramo tan vasto como inútil. Fui a la de Filosofía. Di con un par de alemanes resentidos que me estimularon una temporada, hasta que los olvidé. Probé con las matemáticas, pero las matemáticas superiores no se diferenciaban de la religión. no me afectaban en absoluto. Lo que yo buscaba no se encontraba al parecer en ninguna parte...
... Pero cierto día cogí un libro, lo abrí y se produjo un descubrimiento. Pasé unos minutos hojeándolo. Y entonces, a semejanza del hombre que ha encontrado oro en los basureros municipales, me llevé el libro a una mesa. Las líneas se encadenaban con soltura a lo largo de las páginas, allí había fluidez. Cada renglón poseía energía propia y lo mismo sucedía con los siguientes. La esencia misma de los renglones daba entidad formal a las páginas, la sensación de que allí se había esculpido algo. He allí, por fin, un hombre que no se asustaba de los sentimientos. El humor y el sufrimiento se entremezclaban con sencillez soberbia. Comenzar a leer aquel libro fue para mí un milagro tan fenomenal como imprevisto...
...Tenía tarjeta de lector. Rellené la hoja del servicio de préstamo, me llevé el libro a casa, me tumbé en la cama, me puse a leerlo y mucho antes de acabarlo supe que había dado con un autor que había encontrado una forma distinta de escribir. El libro se titulaba Pregúntale al polvo y el autor se llamaba John Fante. Tendría una influencia vitalicia en mis propios libros. Acabé Pregúntale al polvo y busqué más libros de Fante en la biblioteca. Encontré dos. Dago red y Espera a la primavera, Bandini. La calidad era la misma, se habían escrito con el corazón y las entrañas y no hablaban de otra cosa.
...Fante fue para mí como un dios, pero yo sabía que a los dioses hay que dejarles en paz, que no hay que llamar a su puerta. Sin embargo, me ponía a hacer conjeturas sobre el punto exacto de Angel’s Flight en que al parecer había vivido y hasta pensaba que a lo mejor seguía viviendo allí. Casi todos los días pasaba por el lugar y me preguntaba: ¿será ésa la ventana por la que se deslizaba Camila? ¿Es ésa la puerta de la pensión? ¿Es ése el vestíbulo? No lo he sabido nunca..."

y Cual es la temática de Pregúntale al Polvo?
Los Ángeles en la década de los treinta. Instalado en un sórdido hotel en los barrios marginales de la gran ciudad, el joven aprendiz de escritor, Arturo Bandini lucha por la dura supervivencia diaria mientras sueña con el triunfo artístico y económico tras haber conseguido publicar un relato en una pequeña revista. Guiado por su mentor y editor, Arturo proclama a quien quiera escucharle que es un genio de las letras, mientras se enfrenta a una compleja relación amorosa con Camilla, una chica mejicana que trabaja como camarera.
Incapaz de mostrarle sus auténticos sentimientos, Arturo se ve abocado a una destructiva relación de amor-odio mientras sigue soñando con alcanzar la gloria.
Quieres saber más de John Fante, entra aquí.
La trilogía de las aventuras de Bandini la completan:
- Espera la primavera, Bandini (ver dos post más arriba!)
- Sueños de Bunker Hill
Preguntémosle al Polvo
Chau!
Leo.
sábado, 19 de julio de 2008
Megapost - En todas partes hay tesoros!!!
Hoy les traigo a un par de tipos estupendos creados por Bill Paterson en los años 80's.
Quién quisiera ser como Calvin? ¿Quién quisiera a Hobbes como amigo imaginario? ¿Quién no temería a una profesora como la señorita Carcoma? o ¿le gustaría una niña como Susie?...

Calvin se llama así por el teólogo del siglo XVI Juan Calvino (fundador del Calvinismo y profundo creyente de la predestinación)
Bill dice sobre él:


Hobbes recibió el nombre de un filósofo del siglo XVII (Thomas Hobbes) que tenía una visión negativa de la naturaleza humana.
y sobre el mejor amigo del chico, Bill nos cuenta:

Susie Derkins, el único personaje importante con nombre y apellidos, es vecina y compañera de clase de Calvin. Llamada así por el perro de la familia de la mujer de Watterson, hizo su primera aparición como nueva estudiante de la clase de Calvin. En contraste con Calvin, Susie es seria, formal e inteligente. Su conducta es apacible y civilizada, y cumple con los estereotipos de una niña, como jugar a las casitas o tomar el té con sus muñecos de peluche, aunque la forma en que ella juega adopte altas cotas de cinismo.
"Las primeras tiras con Susie se centraban en la relación amor/odio, y me costó algún tiempo encarrilar su relación con Calvin. Sospecho que Calvin se siente atraído por ella y lo expresa tratando de fastidiarla, pero Susie se ve desanimada y desconcertada por las rarezas de Calvin. Esto anima a Calvin a ser aún más raro, y se establece una buena dinámica. Ninguno de ellos entiende muy bien lo que pasa, algo que es probablemente cierto en la mayoría de las relaciones. A veces imagino que una tira desde el punto de vista de Susie sería interesante, y después de tantas tiras sobre niños, creo que sería una idea estupenda una tira sobre una niña, dibujada por una mujer"
La cursiva son fragmentos tomados de:
Watterson, Bill (octubre 2004). El último libro de Calvin y Hobbes.
La historia completa sobre el comic aquí.
El sitio oficial de Calvin y Hobbes es éste
Que mas? son mis favoritos, con Mafalda a quien le tengo reservado otro post especial...
entonces nada, que disfruten con este pequeño tesoro
sábado, 7 de junio de 2008
Notas sobre qué es qué (Take III)
El dualismo... Sin él difícilmente podría existir una buena literatura. Con él es indudable que no puede existir una buena vida.
"Yo" afirma una substancia individual separada y permanente; "soy" niega el hecho de que toda la existencia es relación y cambio.
"Yo soy". Dos palabras diminutas; ¡pero qué enorme falsedad!
El dualista de mentalidad religiosa saca de la vasta profundidad a espíritus de fabricación casera;el no dualista lleva a su propio espíritu a la vasta profundidad, o, para ser más exactos, encuentra que la vasta profundidad ya está ahí.
jueves, 22 de mayo de 2008
Notas sobre qué es qué (Parte II)

Notas sobre qué es qué, es un librito dentro de la novela de Aldous Huxley llamada "La Isla". La toma 1 de este post está aquí, para el lector interesado.
"Nadie necesita ir a ninguna otra parte. Todos estamos ya allí, lo sepamos o no.
Si supiese quién soy en realidad, dejaría de comportarme como lo que creo que soy; y si dejase de comportarme como lo que creo que soy, sabría quién soy.
A. Huxley.
* Maniqueo: Lucha entre el bien y el mal. Entre la luz y las tinieblas.
La cursiva es mía :P
Comentarios?
Leo.
jueves, 3 de abril de 2008
Notas sobre qué es qué (parte I)
La Consigna
"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.
Desquisiada Poesía del Mundo
- Capital del Dolor - Paul Eluard
- Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
- 100 Poemas - Li Po
- El hombre aproximativo - Triztán Tzara
- El Spleen de París - Charles Baudelaire
- Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
- Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
- Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
- Pomes All Sizes - Jack Kerouac
- La Caida de América - Allen Ginsberg
- El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
- De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
- Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
- VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
- NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
- An American Prayer - James Douglas Morrison
- Song To Myself - Walt Whitman
- Las Hojas de Hypnos - René Char
- Las Uvas de la Ira - René Char
- La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
- Howl - Allen Ginsberg
- El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
- El Cementerio Marino - Paul Válery
- El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
- El Testamento - Francois Villón
- Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
- La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
- Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
- Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
- Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
- Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
- Peleando a la Contra - Henry Chinaski
- Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
- Poesía Impura - Iván Tubau
- Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud


