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martes, 11 de enero de 2011

La Necrológica de Le Gris (pt.1)







en días recientes visité la biblioteca nacional y realicé algunas lecturas complementarias a mis aventuras literarias en la biblioteca de Leo, que si bien es modesta, tiene una variada selección de temas de mi interés. aún más ahora que he tratado de entender el por qué del envío de esos extraños paquetes, sus lugares de procedencia y su posible significado en el secreto juego que comienza a tejerse en torno mío y de Le Gris y que siento que ha comenzado ya a acecharme.

no reviso los periódicos ni los magacines casi nunca, como Arthur, los considero libros sin interés. sin embargo esta vez, al dirigirme hacia el sofá de la sala de lectura (odio leer sobre mesas) observé algunos viejos ejemplares de un par de meses atrás, en los que estaba buscando el calendario del pasado mundial de fútbol cuando sin querer lo vi, de reojo, casi sin darme cuenta, la necrológica de Leo Le Gris, en la sección Judicial, la cual he reproducido aquí para ustedes:


"Esta madrugada hacia las 6 am, fue encontrado muerto en su apartamento un joven de 28 a 30 años, al parecer de sobredosis de pastillas y alcohol".


Ese era el encabezado. más abajo podía leerse en un pie de foto de la sala del apartamento de Le Gris, la cual lucía desordenada, revuelta, cientos de papeles desperdigados y botellas vacías, copas rotas y manchas de vino y whisky por doquier:



"Entre papeles manuscritos, libros desperdigados, copas quebradas y botellas de vino, whisky y cerveza se encontró el cadáver de Leo Le Gris, joven poeta y bohemio que había comenzado a incursionar en la radio independiente como presentador de programas de música alternativa.


El hombre de 28 años se encontraba departiendo con amigos desde el día viernes pasado en horas de la noche, con motivo de la publicación de su primer libro de poesías titulado 'Las Disquisiciones de Le Gris, tal como las leyó en el blog'. Vigilantes afirman que la celebración se prolongó por el resto del fin de semana y que en varias ocasiones llegaron domicilios con comida y bebida, así como varios conocidos visitantes del joven poeta que entraron y salieron los días sábado y domingo"


y continuaba casi en un estilo de especulación:

"No encontraron huellas o signos de refriega. Al parecer, todo apunta a que el joven murió de una sobredosis de metanfetaminas o barbitúricos y alcohol. Las autoridades forenses confirmaron a este diario que reposan en su poder los objetos personales, así como algunos fragmentos que se presume fueron escritos por el poeta durante el fatídico fin de semana y en los que habría dejado pistas o el motivo de su partida. Al cierre de esta edición no se ha podido reclamar el cuerpo, debido a que las pruebas de rigor no han concluido. Este diario lamenta la pérdida de este joven talento y mantendremos informados a nuestros lectores de cómo evoluciona el caso".

nada es casualidad, me dije pensativo ante el diario. justo ahora que tengo la impresión de saber para qué sirven tan extraños objetos, que tenía claro el paso a seguir, que empezaba a acostumbrarme al estilo de vida del finado, surja esto. yo que daba a Le Gris enterrado y muerto, debo encargarme de develar otro misterio más, el de su cuerpo, porque se bien en dónde está su alma y empiezo a comprender quién era él realmente.

seguí revisando periódicos en búsqueda de más noticias y efectivamente las encontré. esto comenzaba a enredarse y yo apenas entreveía la punta del iceberg deste nuevo misterio. seguí leyendo, seguí atando cabos y obteniendo respuestas pero también más preguntas, muchas más.

pero por ahora no puedo decir más.

hasta la próxima

Antoine

jueves, 27 de enero de 2011

La Necrológica de Le Gris (pt. 3)


llevaba más de dos semanas revisando los periódicos, en búsqueda de alguna nueva noticia que por pequeña que fuese, sirviera para esclarecer los hechos que rodean la desaparición de Le Gris. había pasado de la sección judicial a otras menos creíbles, había revisado pasquines menos respetuosos, más sensacionalistas, de ese tinte amarillo que tanto le gusta a la gleba.

fue así como logró hilvanar el fino hilo de acontecimientos que se sucedieron desde la muerte en medio de la fiesta hasta el extraño destino de su cuerpo. Hechos aparentemente inconexos, como un auto abandonado cerca al cementerio central, o las extrañas luces avistadas más allá de los cerros orientales, hechos que no pasaban del todo desapercibidos para el.

su vida se transformó, dedicaba menos tiempo a caminar sin oficio por la ciudad, gastando los billetes que Le Gris consignaba quincenalmente en su cuenta, comenzó a obsesionarse con este asunto de una manera que le sorprendía muchísimo. supo que Leo había adquirido un pequeño terreno en las afueras cuando descubrió oculto en un cajón de su escritorio las escrituras de la propiedad y las llaves de la pequeña cabaña. Se dirigió ese fin de semana al lugar, que por supuesto estaba desierto, ningún cuidador en lo absoluto, la comarca estaba escasamente habitada y no se escuchaba ni el ladrido de los perros en los alrededores, cuando el transporte se detuvo junto a la desvencijada reja a la entrada.

una vez entró no fue mucho lo que encontró allí, una mesa empolvada, un par de sillas, una cocina de leña, cacharros de cocina, una sala rústica junto a la chimenea, una cama y un estante con libros y papeles, que pasó a revisar sin demora. ¿qué fue lo que le sorprendió de lo que pudo encontrar? muchas cosas: primero, la fecha de la muerte de Leo, encerrada en un círculo con tinta roja y segundo una lista de nombres con unos números telefónicos. Sabogal y Nautfal, no sabía aún quienes eran, pero si sabia que eran parte integrante de este misterio. en el reverso de la libreta de teléfonos encontró otra lista (la misteriosa lista legrisiana) con varios (no sabía aún que eran todos) de los "obsequios" que recibió don Le Gris luego de morir, su uso esbozado brevemente y con apuntes de varias manos.



no pudo evitar caminar hacia la chimenea, una vieja construcción de piedra ennegrecida por el paso del tiempo. revisó las cenizas, buscando restos de papel o algo más que aportara a desentrañar el asunto. en lugar deso había tres símbolos: uno era un ideograma chino que dibujó en la misma libreta, el segundo el ojo de Rá, el tercero era un símbolo extraño que al mirarlo le provocó un escalofrío, hizo una copia lo más fiel que pudo y dió una vuelta más por el lugar.

pensó que tendría que volver, lo que no se imaginaba era que fuera tan pronto, al acercarse a la puerta un gato negro dió un brinco desde el montón de leña junto a la ventana, parecía que lo hubiera estado vigilando. el gato se alejó y se perdió en los matorrales, Antoine emprendió la marcha hacia la entrada, su transporte de regreso lo esperaba. comenzaba a anochecer.

jueves, 3 de febrero de 2011

La Necrológica de Le Gris (pt. 4)



meditaba en los símbolos que había visto dibujados al frente de la inmensa chimenea pensaba en la cabaña ridículamente frágil que parecía pegada como un parásito a su huésped de piedra. se le antojaba que era antiquísima, tan vieja como el tiempo y se preguntaba cómo había dado Leo con este lugar y con qué propósito y frecuencia se reunían ahí él y sus amigos.

aparte de los papeles y las llaves del lugar no encontró nada más que sirviera a sus propósitos, detectivescos, así que se concentró en la búsqueda de los dos amigos de Le Gris, tenía la sospecha que estos personajes le ayudarían a desentrañar el misterio del extravío del cuerpo de su albacea y protector.

¿cómo no considerarlo así? si desde que recuerda ha usado sus cosas, ha leído sus libros, gastado su dinero, ha vivido de cierta forma su vida, una que no es la suya, que sabe que es prestada, y que tiene que cumplir un propósito que apenas vislumbra.





Antoine ha sido su médium, se ha sentido poseído varías veces por esa energía poderosa que guarda aún el espíritu de Le Gris, un espíritu fuerte, tanto que se niega a desaparecer y ha logrado internarse en las profundidades de los abismos del tiempo y el espacio, en un viaje que muchos otros intentaron y fracasaron condenando al sufrimiento eterno a sus espíritus. tal vez quiera regresar, tal vez es eso lo que pretende, y tal vez sean él y estos dos desconocidos quienes lo consigan, quienes logren conjurar a todas las fuerzas inmersas en esta desquiciada empresa.

contactó a ambos personajes vía telefónica, curiosamente no fueron difíciles de convencer, si bien se mostraron asombrados cuando les dijo en nombre de quién hablaba. la reunión tuvo lugar dos días después. en este lapso Antoine se preparó lo mejor que pudo. ya tenía claridad - al menos eso era lo que él creía- sobre lo que sucedió con el cuerpo de Le Gris y cómo estaban implicados ellos dos. tenía la lista a la mano, los esbozos de los símbolos encontrados en la chimenea, y un legajo de papeles y copias que había organizado escrupulosamente, obviamente extraídos de la biblioteca del finado Leo.

sin embargo no tenía idea de lo lejos que estaba de descubrir la verdad. cuán intrincados y obscuros pueden ser los caminos para ir o para regresar del inframundo, era algo de lo que no tenía idea aún ¿qué papel jugaban estos dos amigos?, era lo que tendría averiguar. no sabía si estaba listo para encontrar el cuerpo de Le Gris o lo que sea que fuese que sabía que iba a encontrar, luego de aquella reunión, lo que si sabía desde ya es que nunca volvería a ser el mismo.

qué tanto se dijo en esa reunión y cuál es el rumbo que toman estos acontecimientos, es algo que muy pronto sabremos.

viernes, 6 de enero de 2012

el regreso del infierno



ya no recuerdo cuánto tiempo he vagado. creo que he perdido la noción misma del tiempo. parecerían años, tal vez serían eones, quizás sea solo un sueño del que no quiero despertarme. hace mucho sin embargo que Caronte partió con su barca vacía luego de desembarcar en Ry'leh su cargamento de almas. y mucho más desde que decidí seguir furtivamente los pasos de ese par de locos aventureros por la desolada y yerma llanura de Leng.

ahora, a salvo de aquellos horrores, en un pequeño rincón de los campos Elíseos repaso mis aventuras y trato de ordenar mis ideas y mis recuerdos pues tengo, por así decirlo, "todo el tiempo del mundo" para ello. Ya narraré, a su debido tiempo, cómo logré salir avante de ese vórtice de terror y obscuridad al que se dirigieron resueltos mis dos guías, de cómo descubrieron -casí ad portas de la morada del gran Cthulu-, mi peligrosa aventura a escondidas y de cómo me ayudaron a penetrar el portal por donde escapé sin rasguño alguno hacia el lugar donde ahora me encuentro.

¿y qué es lo que hago yo acá? se preguntaran ustedes. pues convivo con quienes han sido mis benefactores, una orden secreta (los 144000 justos de los que habla el profeta) que cuida deste lugar que sirve de morada a los dioses. ellos me encontraron inconsciente junto a ese gran adminículo al que llaman "El Portal". sorprendidos de ver a un simple mortal en estos parajes normalmente vetados para las especies inferiores, así que en lugar de acabar con mi vida, me llevaron a su monasterio y cuidaron de mí. me asignaron una pequeña celda y un "tutor" que se comunica conmigo en fluído español. poco a poco fui recobrando la memoria y con ella los recuerdos de mis aventuras. fue entre esas peripatéticas caminatas con Ishmael en las que comencé a recordar y a contarle algunos de mis sucesos en este "viaje por las riveras del estigio" y fue él quien me animó a ponerlo todo por escrito y fue también a partir de eso que volví a soñar y a ver en esos sueños a Antoine, a dejarle mensajes cifrados de maneras diversas como aquella lista que juiciosamente completó con ayuda de Nicolás y Sabogal.

Ishmael ha intercedido por mi ante el gran Abad y me ha sido permitido aprender su lenguaje y acceder a su biblioteca, maravillosa, está por demás decirlo. así que ahora me instruyo en variados temas, pues mi curiosidad, lejos de dormirse se ha incrementado y secretamente he comenzado a calcular la manera de volver. sé que para que eso sea posible, requiero de la ayuda de mis buenos amigos y que debo dedicar gran parte de mis noches en el estudio juicioso destos manuscritos y cómo no, en descifrar el funcionamiento
de aquel Portal. por ahora he convencido a Ishmael de la necesidad de un telescopio pequeño, un astrolabio y un sextante, pedido al que ha accedido no de muy buena gana pues tiene una mente brillante y sabe de los peligros que se avecinan en este viaje de regreso.

(el lector interesado debe revisar las sagas: crónicas desde la rivera del estigio y la necrológica de leo le gris)

miércoles, 12 de enero de 2011

La Necrológica de Le Gris (pt 2)




dos cosas me inquietaban,
debo admitirlo.

una, que el cuerpo no fue entregado bajo pretexto
de que faltaban aún análisis forenses,
era tiempo entonces de acercarme
a la unidad de criminalística
a preguntar que había sido
del cuerpo del finado Leo Le Gris.

La segunda era el lugar mismo de su entierro
pues en estos casos la cremación no aplica.

¿existía pues una bóveda o un mausoleo
dónde reposaran sus restos?
¿quién o quienes se encargaron del sepelio?

y otras no menos importantes:

¿por qué mi primer recuerdo sobre Le Gris
apareció inmediatamente después de su muerte?

¿por qué su apartamento estaba totalmente limpio y en orden
cuando desperté en el?

¿tendrá algo que ver esto con mi amnesia repentina,
motivo por el cual no recuerdo nada de mi infancia ni mi familia?

¿quién era yo antes de pasar a ser el albacea de Leo?

¿por qué nadie ha hecho ninguna reclamación
sobre las pertenencias del finado?

¿qué contienen pues esos papeles póstumos,
que son motivo de investigación?

me adentré aún más en la búsqueda de noticias sobre el caso y es así como me enteré de lo siguiente:

"Cuerpo de Joven Poeta desaparece de criminalística misteriosamente"



ese era el titular. y un poco más abajo se podía leer:

"el cadáver fue sustraído el día lunes hacia la media noche sin que el personal de seguridad advirtiera ruido alguno. las demás pertenencias que eran motivo de investigación también fueron hurtados"

esto confirmaba mis sospechas, ningún familiar ha reclamado el cuerpo de Le Gris porque no hay cuerpo que reclamar.

"es un misterio el motivo de la desaparición, teniendo en cuenta que nadie había hecho presencia en la morgue para reclamar el cuerpo. Ha sido imposible dar con el paradero de cualquier familiar y se desconocen aún los autores de tan extraño acto. No hay huellas de pisadas, ni cerraduras forzadas, tampoco huellas de neumáticos en la entrada de servicio, solamente la sábana que cubría al occiso se encontró en el suelo con algunas pequeñas mantas de sangre. Las autoridades están desconcertadas".

Luego de esto y de un par de titulares más que ya transcribiré a su debido tiempo, partí de la biblioteca dispuesto a escudriñar los papeles de Leo para descifrar este nuevo misterio.

sino estaba enterrado, ¿quién o quiénes y en dónde guardaban su cuerpo? ¿qué pretendían con ello?

Antoine

domingo, 20 de marzo de 2011

la necrológica de Leo Le Gris (parte final)


hola a todos:

casi seis semanas han pasado y mi viaje maratónico apenas comienza. trataré de resumir los últimos acontecimientos relacionados con la investigación que he realizado para develar el misterio de la muerte de Le Gris:




la reunión con Nautfal y Sabogal resultó más provechosa de lo que imaginaba. ahora sé qué pasó con él, sus amigos me narraron la historia completa y por más tenebrosa descabellada y fantástica que parezca, he comprobado palmo a palmo que es real. empecé contándoles sobre los ensueños y las manifestaciones de Leo, de su viaje por los Infiernos en compañía de Caronte, H. P. lovecraft y Randolph Carter. me sorprendió saber que ellos estaban tan bien informados como yo de tales aventuras, al parecer Leo mantenía algún contacto también con ellos. fue mucho lo que me aclararon al respecto. saben el destino final de su viaje, saben que pretende regresar en cuerpo y alma. entonces pregunté sobre su cuerpo físico y si su muerte fue real como se sugiere por las necrológicas de los periódicos o si es sólo una treta urdida por ellos. la respuesta fue que mis conocimientos sobre viajes dimensionales era precario, por no decir que nulo y que no necesariamente se debe estar muerto para viajar hacia esas lindes. que Leo no está en este mundo pero no ha dejado de ser él. que su unidad psíquica y mental, su consciencia, está aún intacta. y que eso es lo que lo mantiene unido a este plano de la existencia. me recomendaron leer "las aventuras oníricas de R. C." que no es solamente una novela de ficción y que ahí encontraré algunas respuestas sobre el regreso de Leo.



ambos, Sabogal y Nautfal han sido muy cercanos a él, fueron sus amigos (lo siguen siendo) y cada uno con sus conocimientos y sabiduría han logrado salvaguardar la esencia de Le Gris. me hablaron de la lista que elaboré de todos los objetos que he recibido de diferentes partes del mundo y de la cual no conozco su razón de ser. manifestaron claramente que mi viaje es imprescindible, que debo llevar algunos de los objetos que me especificaron y que debo aprender su uso, su tradición y su significado místico. luego agregaron que a mi regreso volveríamos a la cabaña y juntos los tres haríamos lo necesario para que Le Gris regrese.

me dijeron también que él mismo está haciendo todo lo necesario para poder abrirse paso desde los vórtices espacios temporales donde se encuentra. pregunté entonces cuándo partía y hacia qué destinos y la respuesta fue que ellos me darían la fecha exacta, la duración y los lugares que debería visitar. pregunté además por qué no realizaban aquel viaje ellos mismos, pero me aclararon que estarían trabajando (cada uno en su parte) y que la responsabilidad es mía pues he sido designado como el albacea de Leo en este, el mundo de los vivos.




así que aquí me tienen ahora, con la certeza de que Leo viajó en cuerpo y alma hacia otros mundos, y viajando yo también hacia otros mundos en este planeta mágico, con mi alforja repleta de objetos que no se aún para qué nos servirán. voy para Niger a la tierra de los Dogones, ese es el comienzo.

Nautfal y Sabogal se encuentran instalados ya en la cabaña con la vetusta chimenea de piedra grabada con símbolos extraños, han reunido un montón de libros escritos en lenguajes indescifrables para mí, han llevado una cantidad considerable de provisiones, han reforzado el perímetro, clausurado las ventanas, no hablan con nadie de la comarca, más de la mitad de los objetos de la lista han quedado con ellos y no me han querido decir qué es lo que traman, solamente manifestaron que las respuestas llegarían por sí solas al final de mi viaje.

Leo no se ha comunicado desde algo más de mes y medio ni con ellos ni conmigo, pero ninguno de los dos parece preocupado y eso me tranquiliza, porque puedo emprender mi camino y mi nueva empresa con la seguridad de que de aquí en adelante depende de mí alcanzar la sabiduría necesaria para que Leo regrese sin contratiempos.

pronto comenzaré con mis crónicas de viaje. hasta aquí las necrológicas de Le Gris, pues como se han dado cuenta, no tiene sentido hablar de ellas cuando el muerto no lo está.



La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud
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