jueves, 3 de febrero de 2011

La Necrológica de Le Gris (pt. 4)



meditaba en los símbolos que había visto dibujados al frente de la inmensa chimenea pensaba en la cabaña ridículamente frágil que parecía pegada como un parásito a su huésped de piedra. se le antojaba que era antiquísima, tan vieja como el tiempo y se preguntaba cómo había dado Leo con este lugar y con qué propósito y frecuencia se reunían ahí él y sus amigos.

aparte de los papeles y las llaves del lugar no encontró nada más que sirviera a sus propósitos, detectivescos, así que se concentró en la búsqueda de los dos amigos de Le Gris, tenía la sospecha que estos personajes le ayudarían a desentrañar el misterio del extravío del cuerpo de su albacea y protector.

¿cómo no considerarlo así? si desde que recuerda ha usado sus cosas, ha leído sus libros, gastado su dinero, ha vivido de cierta forma su vida, una que no es la suya, que sabe que es prestada, y que tiene que cumplir un propósito que apenas vislumbra.





Antoine ha sido su médium, se ha sentido poseído varías veces por esa energía poderosa que guarda aún el espíritu de Le Gris, un espíritu fuerte, tanto que se niega a desaparecer y ha logrado internarse en las profundidades de los abismos del tiempo y el espacio, en un viaje que muchos otros intentaron y fracasaron condenando al sufrimiento eterno a sus espíritus. tal vez quiera regresar, tal vez es eso lo que pretende, y tal vez sean él y estos dos desconocidos quienes lo consigan, quienes logren conjurar a todas las fuerzas inmersas en esta desquiciada empresa.

contactó a ambos personajes vía telefónica, curiosamente no fueron difíciles de convencer, si bien se mostraron asombrados cuando les dijo en nombre de quién hablaba. la reunión tuvo lugar dos días después. en este lapso Antoine se preparó lo mejor que pudo. ya tenía claridad - al menos eso era lo que él creía- sobre lo que sucedió con el cuerpo de Le Gris y cómo estaban implicados ellos dos. tenía la lista a la mano, los esbozos de los símbolos encontrados en la chimenea, y un legajo de papeles y copias que había organizado escrupulosamente, obviamente extraídos de la biblioteca del finado Leo.

sin embargo no tenía idea de lo lejos que estaba de descubrir la verdad. cuán intrincados y obscuros pueden ser los caminos para ir o para regresar del inframundo, era algo de lo que no tenía idea aún ¿qué papel jugaban estos dos amigos?, era lo que tendría averiguar. no sabía si estaba listo para encontrar el cuerpo de Le Gris o lo que sea que fuese que sabía que iba a encontrar, luego de aquella reunión, lo que si sabía desde ya es que nunca volvería a ser el mismo.

qué tanto se dijo en esa reunión y cuál es el rumbo que toman estos acontecimientos, es algo que muy pronto sabremos.

2 comentarios:

aesabogal dijo...

Hace unos años, salí a caminar recién iniciaba la tarde a un bosque cercano, hubo un momento en que agotado y abrigado por el agradable clima me tumbe a descansar quedándome dormido, al despertar me di cuenta que el sol se aprestaba ya a esconderse tras las montañas, sin prisa decidí continuar hacia la meta programa, una hermosa cascada a pesar de no tener alguna fuente de luz que me ayudase después.

Llegue con un gran esfuerzo cuando la oscuridad lo había absorbido todo, la luz de la ciudad era demasiado lejana para brindar algún ápice de claridad, sin poder distinguir alguna estrella o al menos la luna en el firmamento, algunas luciérnagas me dibujaron un ligero bosquejo de la ruta del retorno. Ahora Antoine, está recogiendo otro tipo de luciérnagas obviamente con mayor disciplina y cuidado, me pregunto si este es el tipo de luz que lo ayudara más adelante, mucho ojo con la lista….

aesabogal dijo...

La lista...., no la he podido apartar de mi cabeza por un instante, el mapa del África subsahariana devana mis sesos, pensando en que mi viejo amigo, en alguno de sus extraños viajes haya tenido contacto o encontrado algunos documentos, no se tal vez de los dogones con sus profundos conocimientos astronómicos, existe algo más??, tal vez en esa investigación encontró elementos que sean de dominio exclusivo de sociedades secretas y que esto haya causado su desaparacion??, Antoine, por favor, se que tienes presente aquella reunión…

La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud