domingo, 1 de agosto de 2010

Crónicas desde la ribera del Estigio (pt. I)




hola lectores:

soy
Antoine,
el Vigilante del Desquicio.


en un post anterior -firmado aún por Le Gris- les conté acerca de nuestra "conversación" y trascribí sus "últimas palabras"

ahora saben ustedes que Leo anda desquiciándose en unas vacaciones - tal vez permanentes, tal vez no- por las ignotas riveras del Estigio, guiado por Caronte, barquero que amablemente ha osado mostrarle a Leo los parajes mas fantásticos del reino de Hades. a mí como Vigilante se me ha encargado una misión: la de trascribir los mensajes, las crónicas del viaje de Leo por esos inhóspitos parajes, mensajes que llegan en visiones como las del poeta Billie Blake, también en sueños como le sucedía al gran Edgar Poe, incluso vía fax o en cartas que misteriosamente aparecen sobre mi mesita de noche.

ésta es la primera crónica, la primera ensoñación que trascribo aquí como autor invitado:






Crónicas desde la ribera del Estigio I


-el Vigilante es el médium-


la visión final parecía no ser placentera
todo empezó a diluirse
entre sabores de whisky
entre estertores roncos
que finalmente mermaron
por completo la respiración
y con el último aliento
yo esperaba La Luz
una radiante, impoluta
inmaculada y pacificadora

era una mezcla de sentimientos encontrados
diluyéndose en el éter primigenio
la nostalgia por la pérdida
no tenía razón de ser
ya no la vería más
y a todos los otros
no los extrañaría demasiado

me liberaba de mi cuerpo físico
y la levedad resultaba estupenda
nada de amarras pedestres nunca más
y cuando empezaba a olvidar mi antigua existencia
en esa pequeña esfera azul
algo decidió permanecer
un vínculo un enlace con esta dimensión tan densa
de la que ya empezaba a separarme

no me preguntes, querido Antoine el por qué de las cosas
sólo te diré que eres tú ahora el lazo comunicativo con mis lectores
mas bien te contaré de mi encuentro con El Barquero
y las disquisiciones que hemos mantenido en su góndola milenaria:

empezaré recordándote esta frasesita del enfant terrible de las letras francesas
-a quien deberías leer para nutrir tu propio estilo en tus hipertextos-
Arthur dice que "el Infierno no puede atacar a los paganos"

y cuando Caronte apareció en el umbral de mi inconsciencia definitiva
y me invitó a viajar con él, le recordé la frasesita y me contestó que era verdad
pero que aunque no te atacase, eso no significaba que no existiera o fuese menos real
así como tus amigos y tus sentimientos terrenales.

el descenso a los infiernos -me dijo- para la mayoría de los mortales suele imaginarse
como una travesía llena de dolor y de pesadumbre,
de sufrimiento infinito que perdurará por eones,
y no necesariamente es así, tú serás el testigo que dará a conocer
las magníficas aventuras que pueden vivirse en esa tierra encantada




ya tienes el lazo, el nexo terrenal
que es el recién nacido Antoine
él será tu fiel escribano,
yo tu guía

el viaje apenas comienza
y ya tendremos tiempo
para conversar y resolver tus inquietudes:

¿por qué tu, precisamente?
¿que descubrirás en este largo viaje?
¿valdrá la pena regresar?
¿terminarás anclado para siempre en las tierras de Hades?

tranquilo, querido invitado
ni siquiera necesitas de equipaje
o de bitácora de viaje
mi sirviente tiene listo tu camarote
hay un vino casillero del Diablo esperándote en la quilla
el viaje empieza cuando pongas el pie en mi barca....

... y yo no podía recordar en que momento le entregué las monedas al Barquero...

2 comentarios:

lully dijo...

Hi dear Leo Le gris!!
Espero que se sigan dando estas manifestaciones de letras y que esas vacaciones sean temporales.

Un abrazo gigante colmado de afectos!

Leo Le Gris dijo...

hola Lully.... todo es transitorio, preciosa, la muerte solo un cambio!

te devuelvo los abrazos llenos de afecto y pa más: un par de pikos!

Leo

La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud