lunes, 19 de julio de 2010

acid - jazz

¡hola!

es extraño levantarse un lunes laboral en vísperas de fiesta patria
(¿los doscientos años son de qué?, ¿independencia, dependencia, insuficiencia?)
y sentir esa pesadez producto de la fiesta dominguera que se prolongó por casi 13 horas.

si, a mi también me sorprende que haya sido tanto tiempo.
sobretodo porque perdí la noción del mismo a partir del medio día
y sólo me interesó de nuevo la hora cuando el sol se despedía
tras los vetustos edificios del frente.

recuerdo que el sábado hacia eso de las nueve, casi en el mismo momento
llegaban F. acompañado de J. y A. quienes lo fueron a recoger al terminal
y mi dealer (una rubia exhuberante y medio hippie que mantiene custodiada por su novio)
que me entregaba en la puerta de mi casa, una pequeña bolsita plástica
con un par de papelitos de colores en su interior.

admito que tuve que contener mi impulso primario de abrir el paquetito y engullir uno de aquellos papelitos
que otorgan la felicidad ( o un sucedáneo muy cercano a ella), pero de antemano sabía que no había tiempo suficiente
esa noche para disfrutar plenamente de todas esas sensaciones. se acercaba la media noche del sábado y lo que nos alegró fueron los vinos, la buena música y una conversación que fluía suave y plácidamente.

a la mañana siguiente desperté sin resaca (increiblemente) y con el ánimo super bien dispuesto para lo que se avecinaba.
me preocupaba algo la intensidad y la duración, pensaba que me sentiría asfixiado entre las paredes de mi sala y pensaba llevarme a mis amigos a algún parque cercano para poder disfrutar a nuestro antojo de los espacios abiertos y del verde de la sabana cundiboyecense que sobrevive a pesar del concreto que avanza inexorable. Pero nada de esto sucedería - y que mejor que no fue así- pues el ánimo pasó a ser de relax en el apartamento con vino, mani, pasas, frutas cítricas y mucho, pero mucho jazz.

yo conocía de los buenos gustos musicales de F. y más aún cuando venía renovado del Jazz Camp de manizales en el que ofició de traductor de los músicos invitados y en el que aprendió un montón. A. estaba como nuestro ángel custodio, porque una vez realizado el ritual del corte, la ingesta y la espera de que en medio de la húmeda boca el papelito impregnado se deshiciera, y con los primeros sintomas del comienzo del vuelo, se decidió unanimemente no salir al mundo exterior (los sentidos se sutilizan y se expanden, así como tu conciencia de ser, como tu capacidad para recordar, para comprender, para sentir lo que quiere expresar el otro, por lo que el rugido incesante de Bacatá abrumaba demasiado). El jazz nos fué envolviendo y los cigarrillos se sucedían porque no hay nada mejor que un cigarrito para calmar esa ansiedad pre viaje, y porque durante el vuelo es la mejor manera que tienes para mantener ocupadas las manos.

quienes han experimentado con el LSD y con los Xiloxibes saben que se trata de experiencias similares pero no iguales, los hongos pueden ser mucho más intensos y el viaje para algunos puede tornarse insoportable si no se está bien con uno mismo, con su psique, o si te "rayas" con alguna cosa, o si las visiones no son lo que esperabas que fueran. Con el LSD la cosa es mas suave, mas llevadera, mas relajada, mas feliz (no digo que los hongos no lo sean para mi, incluso son mucho más místicos, hay una conexión con la madre tierra que se experimenta en cada poro, en cada rincón de tu cuerpo, en cada hueso, uñas, cabellos, sentidos y por eso es mil veces mejor comerlos o tomarlos en el campo, en el "monte", rodeado de amigos que te aprecian y te cuidan y viceversa), son mas para un baile o para una sesión de música, como en el toque de Moby o de Stereo Total, en los que la dosis fue la exacta y el momento el más oportuno y entonces todo fue felicidad por un buen tiempo.

De todo lo que hablamos y de todo lo que nos reimos, seguramente hablaré en otro post, tal vez en varios, y que espero ir escribiendo conforme el tiempo libre me lo permita y también conforme los recuerdos despierten del dulce letargo de la resaca, y claro, porque además espero leer pronto el post de F. en su blog. para hacer una especie de "toma y dame", que logre rescatar los fugaces momentos de claridad espiritual y mental en el que descubríamos cuan cercanos estábamos todos y cuan compenetrados nos mantiene el lazo de nuestra amistad.

La noche tomó posesión de Bacatá, el desfile de personajes dominicales se sucedía por la ventana, como en un aburrido documental sociológico de alguna universidad equis. el frío y el hambre nos lanzó a la calle nuevamente, añorábamos un parque, pero teniamos gans de café y de consome de gallina. una vez satisfechos, volvimos a rematar con lo que quedaba de energía, escansiamos mas vino y finalmente nos sumimos en nuestros dulces sueños de jazz acido.

escrito en Bacatá Rolandia a los 19 días del mes julio del año 2010 de la era del Señor
es decir a los 2 días del mes Apátrida del año zero de la era leogressiana.



1 comentario:

Nicolas Nautfal dijo...

Señores, he aquí la obra maestra, o por lo menos vista en el prospecto de una novela que crece como la poesía crece en la vida vivida, porque clar, la poesía es la vida misma y todo lo que brote desde el rotundo y cálido rayo de la creatividad que llega en manos de buenos administradores de la gracia divina: aquellos que hacen rendir las frecuencias vibratorias del universo a sus propios pies de loto, y ni qué decir de la resaca sagrada que nos dispone a nuevos métodos de empezar la faena, sin perjudicar al tiempo sagrado y sacando el mejor partido de todo....

La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud