lunes, 31 de mayo de 2010

seis poemas del Zipa

I

madrugada
sabatina
de resaca
vinícola

desayuno
ligero
con algo
de rock
clásico

te subes
al bus
pensando
y tarareando

el sol brilla
timidamente
y las estaciones
se suceden

en Virrey
te esperan
para seguir
con rumbo Norte

hacia las
tierras
del Zipa

el tren
de la sabana
silba
en la estación

y la plaza
te transporta
al siglo diecisiete
época colonial

ahora reposo
al medio dia
en un cómodo
sofá
conversando
sobre temas
varios

la tarde
apenas arriba
y yo tengo
el ánimo dispuesto
para lo que tenga
que llegar

II

tarde gris
sabana
cundiboyacense
a la vista

la vasta
y antigua
tierra del Zipa
se extiende
ante mi

la resaca
disminuye
y mi ánimo
aumenta

la compañia
no puede
ser mejor

y me deslumbra
el aire colonial
circundante

atraviezo
la plaza
y tomo
algunas
fotografías
con mis amigos
posando
delante
del palacio
municipal
que reluce
con sus verdes
cúpulas
y es el ejemplo
perfecto
de la arquitectura
española
que impregna
nuestra américa
invadida

el sol se ha ocultado
tras las nubes
y marchando
hacia el salar
han caído
con el albor
de la tarde
las primeras
gotas

III

el bosque aparece
en el pie de monte
Zipense

el monstruo
del laberinto
ya no está
los chicos
han tomado
posesión
y juegan
al escondite
ahora

la panoramica
privilegiada
es como el mejor
de los postres

lo degusto
despacio
bocado
a bocado
hasta el final

la ciudad que avanza inexorable
devorando llanuras inclemente

las montañas azules, verdes, doradas
el viento que acaricia seduciendo
la piel del bosque húmeda por la bruma
y yo embelesado deliro
de tanta belleza y no me vasta

y me sirvo otro plato de paisaje
y lo acompaño con un cocktail de amigos
un poco de humo azul de algún cigarro
un toquesito de amena y fluida conversación

una fina llovizna y una brisa leve
mas risas y algunos chascarrillos
finalmente un café o un helado
de brownie y frutos rojos por favor
y se esfuma como el humo la tarde


IV

luego el camino de regreso
la despedida cortés
la última fotografía
el retorno a la Gran Ramera
a la Babel rugiente
que jamás duerme

rojas serpientes
vomitan personas
en mísera estaciones
de lúgubre alumino gris
siempre abiertas
siempre atestadas

a mi me escupe
en el portal Suba
dos horas después
y demasiados kilómetros
más allá de ninguna parte
lejos de mi hogar

en casa de un tio
paso la noche
duermo todo el día
porque es domingo
vuelvo a ver Platoon
por n-ésima vez
algunos amistosos
premundialistas
otros cotejos clásicos
(Argentina vs Italia en el 98)

un paisano es knockeado
por un gaucho
en el peso mosca
casualmente

yo termino
con el tentempié
vespertino
me despido
y desando
el inevitable
viaje definitivo
rumbo al hogar


V

Leo a Mishima
De nuevo las vijas fotocopias
sobre la transmigración de las almas

suena Modest Mouse
en mi ipod
y en un abrir
y cerrar de ojos
la gran serpiente roja
me expulsa
en el lugar
adecuado

camino de vuelta
bajo el puente
de Avenida
Las Américas

los personajes
que pernoctan allí
rotánse un porro entrellos
recostados sobre sus sucias colchonetas
en medio del frío de la noche bogotana

el mundo no es un lugar amable
ignoro aún el resultado electoral
y no me importa
nada va a cambiar
eso se sabe

el pueblo tiene el gobierno que se merece
me digo solo a mí

lo único que cambia en el poder
es el culo del que está sentado en su silla
-dice una tía mia-

y yo le doy la razón.


VI

enciendo la lámpara de noche
y la radio empieza
con los datos y los porcentajes
corroborando mi escepticismo
esencial

el único país
que quiero
no existe

o está perdido
en el oceano
de tus ojos
isla desconocida
y lejana
inacsesible
y exótica
que ya jamás
visitaré

abdico de la democracia
o de cualquier sistema de gobierno
no me alisto en ningún bando
yo no me dejo seducir
sino por tí
-y sólo a veces-
de nada me valen
los demás

el anarquismo solamente
como una especie de estado de conciencia
que no de las cosas
y si es así
que sea una consecuencia
entre el pensar el decir
y el actuar

y me voy para otro texto
y me cito a mi mismo vea Ud.
así que mejor termino con esto aquí
y les digo buenas noches a todos
yastá.

3 comentarios:

Nicolas Nautfal dijo...

Escelente porque todas estas cosas hablan con el aire de hechos sucedidos y el texo grita deliciosamente los repliegues de la vivencia y el pensamiento como en las exquisiteces de la poesía rusa y los deliquios del renacimiento

Desbordante y excesivamente bello, texto que se quiere a todas luces irse en lanza en ristre contra el aburrimiento y me lo logra destronar de su esfera de egoista dominación.

Segregas el egoismo disolviéndolo en las ramificaciones de ideas, en la combinación como en los mejores cocteles.

Ratushka dijo...

Don Legris, ¡qué textazo!
Me encantó. De lo mejor que he leído acá.
Me alegraste la mañana
:)

Leo Le Gris dijo...

nico, me sonrojas, Dani, me alegra que te hayas alegrado gracias a mi!

La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud