viernes, 18 de diciembre de 2009

¡Qué semana!



¡hola de nuevo a tod@s mis lector@s!



¿quién podría decir si esto en efecto vale como crónica?



¿crónica de los avatares laborales de Legris en el D. C.?



tal vez sólo sean una simple enumeración de eventos y quehaceres en apariencia rutinarios que en nada aportan al lector; sólo un desfogue del autor para calmar, un poco al menos, tanta ansiedad, tanto estrés, tanta sensación de vivir a medias y de no tener el tiempo suficiente para hacer todo lo que se debería hacer: escribir poesías, ver muchas películas clásicas, asistir a conciertos, a los museos, pasear por los parques y las avenidas desprevenido, admirando el paisaje citadino y degustando las caras de martillo de los viandantes. pero a cambio de eso, lo que obtienes es precisamente lo contrario, es decir, te comienzas a volver uno de ellos, muy a tu pesar, casi sin que te des cuenta, de una manera inconsiente en parte. aunque por otro lado, darse cuenta ya es un paso, pequeño pero lo es, y así, una vez estás en casa o lejos de la laburo, rememorás el día, te acordás del trancón en la 26 con 30, o de la cara de la señora que se subió en la buseta equivocada, o de la chica linda que se sentó a tu lado por un buen tiempo del trayecto, te acordás del aguacero que cayó justo antes que abandonaras el vehículo y de los ríos que se forman ahora en lo que antes era una avenida o una calle y toda la gente, menos tú corriendo con sus paraguas que salieron vaya a saber uno de dónde, pero están ahí y cumplen su función, pero a vos no te importa, ¡qué se le va a hacer! y seguís caminando a pesar de todo. luego mientras te secas, te cambias y te pones cómodo, te sentás en tu cama, lías un porro y te dispones a descansar, con una sesión de yoga o con un pequeño sueño hasta que el hambre o tu primo te saquen del letargo y te hagan retornar a la realidad, cavilás y te sonreís al verte desde fuera en medio de todo ese carnaval que se repite de lunes a viernes sin interrupción.



pero aún así seguís viviendo y a la mañana siguiente te levantás temprano, abrís el balcón de aquella habitación transitoria que sin embargo es ya tuya, saludas al Sol, te estiras, y te preparas para un nuevo día de trabajo. en esos momentos no pienso en nada o casi en nada: llevar todo lo que necesito en los bolsillos y en un pequeño morral, el dinero necesario para pasar el dia, en revisar que toda tu persona, todo tu alter-ego laboral esté a punto: zapatos lustrados, camisa planchada, corbata anudada, nada de barba (aunque sigo siendo cuasi-imberbe, para mi ventaja), peinado como debe ser. entonces emprendes el camino y te sorprendes a vos mismo consagrando el día, silbando algún tema que te trae su recuerdo y marchando en un estado de alerta -porque ya no estás en manizales, esto es el D. C. y todo puede pasar en un lapso brevísimo-.



en esta semana, sucedieron cosas, pequeños percances de un día atípicamente laboral: tenía que actualizar mi afiliación a salud y pensiones, ya había hecho la gestión de pensiones en el CADE de la 26 (¡y ese es otro tema que daría para un post completo! pues, no hay mejor ejemplo de un "caos ordenado" que ese sitio: miles de cubículos con númeritos rojos brillantes y una etiqueta que te dice de que empresa estatal son, muchisimas personas entran y salen con caras de afán o desconsuelo o de "estoy completamente perdido, por favor ayúdenme", así estaba yo, pero lo logré y pude radicar el formulario), eso me llevó dos horas de mi jornada laboral el día anterior. tenía que ir entonces hasta las oficinas de mi EPS, y a ellos no se les ocurrió mejor lugar para atender a los usuarios que en la autopista norte con calle 116(!), es decir en la mier... con mier..., ignoro, (porque aunque busqué en la página web no la encontré), si habrá una sede más cercana a donde vivo, pero no, tuve que ir hasta allá y me llevó casi una hora de transmilenio precisamente en ese momento del día en que todos los malditos artículados parecen latas de sardinas o vagones del metro de tokio o moscú (lo sé por fotos), apretujado y de corbata, llego al fin, otra hora más para que radiquen el hijuemadre formulario y de regreso a la laburo, es decir, otra hora de transmilenio y 10 minutos en taxi, porque por primiparo me bajé dos estaciones más lejos y ya no encontré ningún bus que me llevara al CAN, sitio donde está ubicado el ministerio, y al llegar y revisar la página de mi banco, me doy cuenta que no habían girado la liquidación de mi contrato de la UAM y al llamar me responden que tengo que ir a firmarla a manizales y ponerme al día con una multa irrisoria de $ 5550 pesos de biblioteca para poder cobrar(!), al enterarse el funcionario que yo no estaba en la ciudad, me informa que debo autorizar a alguien para que haga ese cobro por mí, que tenia que AUTENTICAR ese poder y enviarlo por correo y que debía ser antes del 18 (es decir, hoy viernes) porque el lunes siguiente nadie estará en esa oficina.


así que de nuevo, salga a las carreras hasta Galerias (sector de la ciudad en el que conseguís de todo), previa concertación con K. para que realice la gestión en mi nombre, a enviar el sobre con los documentos y por fín a almorzar. hacia las dos de la tarde me acuerdo que es ya 17 y debo ponerme al día conel pago de esos formularios y claro, una de mis cuentas (en la que tengo los ahorritos) tenía bloqueada la clave de internet y no pude hacer el débito. conclusión, debí ir hasta el cajero, retirar el dinero, consignarlo en la otra cuenta (la de nómina) y proceder a la activación, para poder debitar el saldo via web.


a esta altura del día el reloj marcaba las 4:30 pm, me quedaba una hora más, que no pensaba aprovechar, pero justo cuando me disponía a vaguear en la web, me informan que mi jefe, se va el viernes de vacaciones y que pasa a la mañana siguiente bien temprano para firmar todo lo que tenga que firmar, entre esos el certificado de mi desempeño mensual, sin el cual no me pagan mi salario, god damn! tuve que quedarme dos horas más terminando todo y dejándolo en el escritorio de la secretaria para que estuviese firmado a la mañana.


después, nada, salí cansadísimo, tomé el bus y me dispuse a descansar, durante el trayecto me increpó una señora muy amable y tuvimos una conversción amena, luego, el ritual de todos los dias laborables, cambiarse el traje, ponerte los tenis, la remera y los jeans, liar un porro, escuchar algo de música y luego merendar para después leer, y finalmente quedarte dormido, con la esperanza que el día siguiente sea menos ajetreado que el que acaba de pasar. y así ha sido, prueba dello es que ¡estoy boludeando en horario laboral, escribiendo este post para mi y para ustedes!


¡Qué tengan un lindo findesemana!



yo salgo temprano a por unos Vodkas, mañana duermo el guayabo a pierna suelta y me dispondré a pasear por la capital, vestida de navidad desde hace una semana



¡¡Chau!!



=)
Leo

3 comentarios:

Fao dijo...

Bienvenido a Bacatá...
Prepárate porque aqui todo puede pasar... todo!

Natalia. dijo...

Bueno, el día fue ajetreado pero interesante, por lo menos, no lo cree así?

Leo Le Gris dijo...

estoy preparándome, todos los días mi Fao.

Nata, no se si interesante sea el término, aprendo de la experiencia, tal vez sea eso. =)

La Consigna

La Consigna

"las grandes verdades se dicen en los vestíbulos" E. M. C.

Desquisiada Poesía del Mundo

  • Capital del Dolor - Paul Eluard
  • Una Nube en pantalones y otros poemas - V. Maiakovski
  • 100 Poemas - Li Po
  • El hombre aproximativo - Triztán Tzara
  • El Spleen de París - Charles Baudelaire
  • Presencia Terrible (Take III) - Juan E.Domínguez, A. Teófilo Hernández, Martin Pinot Picabia
  • Soy Vertical - Pero preferiría ser Horizontal - Sylvia Plath
  • Los Ditirambos de Dionisio - Frederic Nietzsche
  • Pomes All Sizes - Jack Kerouac
  • La Caida de América - Allen Ginsberg
  • El Hundimiento del Titanic y otros poemas - Hans Magnus Erzemberguer
  • De Dónde son las Palabras - Luisa Futoranski
  • Palabras para Julia y otros Poemas - J. A. Goytisolo
  • VARIACIONES ALREDOR DE NADA - LEÓN DE GREIFF
  • NOVA ET VETERA - LEÓN DE GREIFF
  • An American Prayer - James Douglas Morrison
  • Song To Myself - Walt Whitman
  • Las Hojas de Hypnos - René Char
  • Las Uvas de la Ira - René Char
  • La Balada de la Cárcel de Reading - Oscar Wilde
  • Howl - Allen Ginsberg
  • El Barco Ebrio - Arthur Rimbaud
  • El Cementerio Marino - Paul Válery
  • El Pesa-Nervios - Antonin Artaud
  • El Testamento - Francois Villón
  • Ex Manifesto Rex - J. S. Solís C. y Luis F. Ruiz
  • La Extracción de la Piedra de la Locura - Alejandra Pizarnik
  • Las Flores del Mal - Carolus Baldelarius
  • Las Iluminaciones - Arthur Rimbaud
  • Las Úlceras de Adán - Héctor Rojas Herazo
  • Los Poetas Malditos - Paul Verlaine
  • Peleando a la Contra - Henry Chinaski
  • Poesias - Isidore Ducasse - Conde de Lautreamont
  • Poesía Impura - Iván Tubau
  • Una temporada en el Infierno - Arthur Rimbaud